ANTECEDENTES

La agenda social es fundamental para garantizar la equidad, el desarrollo humano y la cohesión en el país. Nuestro enfoque, sin embargo, trasciende la simple asistencia, pues además de la atención a la población objetivo, es necesario redefinir y ajustar los programas en ejecución con la finalidad de reducir las brechas estructurales que afectan a cierta población de la sociedad.

Aunque Costa Rica ha logrado avances importantes en los últimos años en la reducción de la pobreza, esta persiste y se presenta de forma compleja, no solamente por carencias de ingresos, sino también por exclusiones laborales, educativas, territoriales, ambientales y de género. Por lo anterior, se deben implementar propuestas sostenibles que transformen condiciones de vida e impacten integralmente los contextos de vulnerabilidad en que muchas personas se insertan, basadas en un enfoque de derechos y de trazabilidad para alcanzar a más familias e impactar positivamente en sus vidas.

Es importante reconocer que los programas sociales han tenido, con el paso de los años, un impacto positivo en muchas ocasiones; sin embargo, muchas de estas acciones no han logrado reducir los factores que perpetúan la pobreza. Por ende, los esfuerzos deben orientarse a la definición de metas que trasciendan el asistencialismo y fortalezcan una intervención articulada y basada en evidencia, orientada a resultados y con un efectivo aprovechamiento de los recursos disponibles, focalizados hacia la atención de la población y respetando los derechos humanos de todas las personas.

Un eje impostergable para dar sostenibilidad a las familias y permitir que una gran parte de la población regrese o pueda incorporarse al mercado laboral y a la vida pública es consolidar y expandir el Sistema Nacional de Cuido. Apostar por un sistema más sólido, consolidado y dirigido hacia poblaciones en vulnerabilidad no es solamente una necesidad técnica, sino un imperativo ético por el cual se debe trabajar con fuerza y convicción para generar condiciones efectivas para que las jefas de hogar y otras familias puedan tener una mayor inserción en el mercado laboral y la vida pública. Sin embargo, si bien es cierto que los niños requieren de una atención y estimulación temprana y continua, los adultos mayores y las personas con discapacidad también requieren de cuido.

Por ello, esta propuesta no es solo viable, es transformadora. La consolidación del Sistema Nacional de Cuido, entendido como un sistema equitativo e inclusivo que sostenga el país desde la base de quienes lo componen, y la expansión del cuido a todas aquellas poblaciones cuyas necesidades lo requieren, con la persona en el centro del sistema, es una de las metas primordiales a aplicar. A la vez, debemos dejar el mito de que “cuidar no es una carga”, pues, por el contrario, el cuido debe asumirse como un objetivo compartido entre el Estado, las familias, las comunidades y empresas privadas. Desde este sentido de corresponsabilidad en el cuido, a lo largo del ciclo vital, es de donde Costa Rica encontrará su mayor fuerza para avanzar.

Estas propuestas se enfocan en poner a las personas y no a las estructuras en el centro de la toma de decisiones públicas y privadas, de forma que se reconcilie el desarrollo con la dignidad, la productividad con el afecto y el crecimiento económico con la justicia social. Por lo anterior, y aunque el Sistema Nacional de Cuido debe seguir expandiéndose hacia poblaciones en vulnerabilidad, debemos impulsar la intervención solidaria del Estado hacia nuevas poblaciones que, además de ser vulnerables, padecen de una serie de barreras de accesibilidad física, digital y social que les imposibilitan desarrollar a plenitud sus potencialidades o bien, su inclusión laboral productiva, profesional o solventar sus necesidades en el campo que requieran.

OBJETIVO GENERAL

Diseñar e impulsar una estrategia integral, articulada y territorial para ampliar la cobertura del cuido mediante la mejora de la eficacia institucional y la atención prioritaria a poblaciones en condición de vulnerabilidad, garantizando el acceso a derechos y oportunidades para toda la población.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  1. Promover acciones que generen una reducción sostenida de la pobreza y la pobreza extrema mediante atención articulada y basada en resultados para las familias en situación de vulnerabilidad.
  2. Fortalecer y transformar el modelo actual de cuido mediante la creación de un Sistema Unificado de Cuido (SUC) que amplíe cobertura, eficiencia y equidad, integrando no solo a la niñez en pobreza y vulnerabilidad, sino también a personas con discapacidad y personas adultas mayores. El SUC incorporará tecnologías para seguimiento y georreferenciación, la profesionalización del personal cuidador y un esquema de copago con participación del sector privado, garantizando sostenibilidad y acceso justo según condición socioeconómica.
  3. Garantizar el fortalecimiento del Sistema Nacional de Cuidados y Apoyos para Personas Adultas y Personas Adultas Mayores en Situación de Dependencia (SINCA) para mejorar la inclusión y calidad de vida de personas adultas mayores y personas con discapacidad, en coordinación con gobiernos locales y sector privado.
  4. Fortalecer el programa de acogimiento familiar del PANI para propiciar entornos idóneos y atención integral de niñas, niños y adolescentes sin cuido parental o en riesgo de perderlo.
  5. Modernizar y robustecer SINIRUBE para mejorar la focalización y eficiencia del gasto social, habilitando alertas interinstitucionales y verificación ágil de la condición socioeconómica.
  6. Impulsar una política nacional de desarrollo territorial con enfoque social para reducir desigualdades regionales, formulando —junto con las municipalidades— planes sociales regionales con participación ciudadana.
  7. Promover una cultura institucional orientada a resultados con evaluación permanente del impacto social, indicadores de medición comunes y mecanismos de rendición de cuentas accesibles a la ciudadanía
  8. Crear nuevos esquemas de financiamiento reasignando recursos no ejecutados de programas sociales fragmentados y creando un Fondo Nacional de Cuido Sostenible con aportes del Gobierno Central, gobiernos locales, sector privado y cooperación internacional.
  9. Implementar alianzas público-privadas para una arquitectura institucional clara y coordinada, liderada por el Poder Ejecutivo y articulada con el SUC, con participación de IMAS, CONAPAM, CONAPDIS, Ministerio de Salud (CEN-CINAI), INA, MTSS, MEP, MIDEPLAN, Ministerio de Hacienda y gobiernos locales.

PROYECTO

CREACIÓN DEL SISTEMA UNIFICADO DE CUIDO (SUC):

El SUC garantizará el cuido oportuno de personas menores de edad, personas con discapacidad y personas adultas mayores. Incluirá capacitación y certificación de personas cuidadoras (con prioridad para mujeres desempleadas), la figura del copago, y la participación activa del sector privado y de oferentes acreditados.

FORTALECIMIENTO DEL PROGRAMA DE ACOGIMIENTO FAMILIAR:

Impulsar la desinstitucionalización de niñas, niños y adolescentes a cargo del PANI, ampliando cobertura, fortaleciendo el seguimiento a familias de acogida y mejorando los incentivos y apoyos técnicos.

REFORMA LEGAL PARA PROTECCIÓN REFORZADA DE LA NIÑEZ:

Presentar un proyecto de ley para adicionar un artículo al Código Procesal de Familia que sancione a progenitores reincidentes en incumplimiento o abuso, inhabilitándoles el ejercicio de la paternidad o maternidad por un plazo de 5 a 10 años. Incorporar en la normativa del programa de acogimiento familiar una remuneración económica adecuada para las familias de acogida.

INTEGRACIÓN DEL SINCA AL SUC:

El SINCA pasará a formar parte del Sistema Unificado de Cuido (SUC) para facilitar el acceso a servicios desde una plataforma única y simplificar la navegación de la población usuaria.

MODERNIZACIÓN DE SINIRUBE:

Ampliar capacidades tecnológicas y de interoperabilidad para mejorar la focalización y aumentar la eficiencia del gasto social. Este sistema será una herramienta fundamental para integrar los programas sociales bajo un sistema único de gestión, eliminando duplicidades y mejorando los mecanismos de selección y seguimiento a beneficiarios

UNIFICACIÓN Y FOCALIZACIÓN DE LOS PROGRAMAS SOCIALES:

Plantear la unificación y focalización de los programas sociales, dándole prioridad al SUC. Además, se implementará una revisión integral de transferencias, subvenciones y programas sociales existentes, eliminando o fusionando aquellos sin impacto comprobable y reorientando gasto ineficiente hacia prioridades estratégicas.

ESTRATEGIA NACIONAL DE DESARROLLO TERRITORIAL CON ENFOQUE SOCIAL:

Formular e implementar planes territoriales que combinen infraestructura social, servicios básicos y oportunidades productivas para disminuir brechas regionales.

EVALUACIÓN SOCIAL PARA RESULTADOS CON ENFOQUE CIUDADANO:

Desarrollar indicadores interinstitucionales de impacto social, publicar informes accesibles y campañas de información para fortalecer la rendición de cuentas y la transparencia.

COMISIÓN DE ALIANZAS PÚBLICO-PRIVADAS PARA EL SISTEMA DE CUIDO:

Bajo el liderazgo del Poder Ejecutivo y articulada por el SUC, establecer una comisión para identificar, negociar e implementar alianzas con empresas y sociedad civil, definiendo responsabilidades claras para las instituciones del Estado y estableciendo estándares de calidad, supervisión y resultados.