ANTECEDENTES
La educación costarricense atraviesa la crisis más seria de su historia. Miles de estudiantes egresan de la primaria sin comprender lo que leen, escuelas permanecen cerradas o en condiciones indignas y las brechas territoriales y socioeconómicas siguen ampliándose. A esto se suma un currículo rezagado frente a las exigencias del siglo XXI y una estructura institucional atrapada en burocracia, que limita la capacidad de respuesta del sistema. Esta realidad amenaza el bienestar de la niñez y la juventud, la competitividad económica y la cohesión social del país.
El deterioro acumulado y el apagón educativo han generado rezagos en aprendizajes básicos que requieren intervención urgente. La calidad y pertinencia del sistema educativo enfrentan desafíos críticos: es necesario actualizar los planes de estudio, fortalecer la lectoescritura, las matemáticas, las habilidades digitales y socioemocionales, además de impulsar la formación continua del profesorado. El sistema de macro evaluación ha resultado deficiente e ineficaz, requiriendo una revisión profunda que garantice instrumentos más pertinentes y ajustados a la diversidad de contextos. La enseñanza memorística y fragmentada debe ser superada mediante metodologías activas, tecnologías digitales aplicadas pedagógicamente y contextualización cultural que articule los contenidos con la realidad nacional y global.
La equidad y el acceso representan otro desafío fundamental. Persisten exclusiones vinculadas a la pobreza, el territorio, la discapacidad o la condición migratoria, impidiendo que miles de estudiantes ingresen, permanezcan, aprendan y egresen con dignidad. La mutilación horaria en muchas escuelas impide que la población estudiantil reciba la totalidad de las asignaturas del currículo nacional, mientras que los sistemas de becas, comedores y transporte operan de manera fragmentada y con duplicidades. La infraestructura escolar presenta déficits significativos, especialmente en zonas rurales, costeras, indígenas y urbanas vulnerables, requiriendo inversión prioritaria para garantizar espacios dignos y adecuados para el aprendizaje.
La gobernanza educativa enfrenta rigideces burocráticas, duplicidades administrativas y procesos verticales de decisión que alejan las soluciones de las aulas y los territorios. El modelo actual limita la capacidad de las Direcciones Regionales del MEP para actuar como verdaderos centros de planificación y ejecución, mientras que las Juntas de Educación y Administrativas requieren redefinición de sus competencias para convertirse en instancias de apoyo efectivo. La carrera profesional docente necesita rediseño en sus procesos de evaluación y desarrollo profesional, garantizando acompañamiento real y reconocimiento al mérito. La ausencia de un sistema nacional de información educativa unificado dificulta la toma de decisiones basadas en evidencia. Adicionalmente, el marco jurídico educativo presenta obsolescencias que limitan la capacidad rectora del Consejo Superior de Educación y la implementación de políticas coherentes.
La relevancia social de la educación exige su articulación con el mercado laboral, las familias, el sector privado y la sociedad civil, asegurando políticas educativas de Estado que trasciendan los ciclos políticos. El sistema educativo debe preparar a las nuevas generaciones para una ciudadanía global y una economía del conocimiento, vinculándose directamente con sectores estratégicos como tecnología e innovación, turismo y cultura, industria verde y servicios globales. La universalización del bilingüismo, la formación técnica especializada, la incorporación de tecnologías emergentes e inmersivas, y la educación ambiental constituyen pilares indispensables para enfrentar los desafíos productivos, ambientales y sociales del siglo XXI.
Al término del período 2026–2030, la educación costarricense habrá dado pasos firmes para reducir desigualdades y fortalecer aprendizajes esenciales, en particular en lectura, matemáticas, ciencias y habilidades digitales. Aunque los rezagos estructurales no desaparecerán por completo, se habrán creado condiciones más equitativas para estudiantes de zonas rurales, costeras y urbanas vulnerables gracias a programas de apoyo focalizados y a inversiones sostenidas en infraestructura y tecnología educativa.
Los docentes contarán con mayores oportunidades de formación y acompañamiento pedagógico, lo que contribuirá a recuperar confianza y motivación en su labor cotidiana. En consecuencia, los estudiantes dispondrán de una oferta educativa más pertinente y vinculada con las demandas del entorno productivo y social, convirtiéndose la escuela en un espacio de movilidad social que abre mejores posibilidades de empleabilidad, emprendimiento y participación ciudadana.
OBJETIVO GENERAL
Impulsar una transformación profunda del sistema educativo costarricense desde una visión humanista, equitativa y territorial, que garantice calidad, acceso y gobernanza efectiva, fundamentada en los valores democráticos y sustentada en la lectoescritura de calidad, la innovación tecnológica, el bilingüismo y el pensamiento científico, asegurando a las nuevas generaciones una educación integral, ética y transformadora que les permita construir un futuro digno, justo y sostenible.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Garantizar la calidad educativa mediante la formación integral, inclusiva y pertinente que despierte conciencia, cultive valores, desarrolle competencias y cierre brechas históricas, construyendo sobre la equidad territorial y el respeto a la diversidad de contextos.
- Modernizar la gobernanza educativa mediante estructuras eficientes, transparentes y participativas que respondan a las realidades locales, fortalezcan las Direcciones Regionales del MEP, reduzcan la burocracia y orienten las decisiones directamente al aprendizaje.
- Garantizar el acceso y la equidad educativa eliminando barreras históricas vinculadas a la pobreza, el territorio, la discapacidad o la condición migratoria, asegurando que cada estudiante pueda ingresar, permanecer, aprender y culminar su trayectoria educativa con dignidad.
- Impulsar la innovación y el futuro educativo mediante currículos adaptativos, tecnologías emergentes, educación técnica articulada a sectores estratégicos y educación ambiental, preparando a las nuevas generaciones para la ciudadanía global y la economía del conocimiento.
- Vincular la educación con la empleabilidad y los sectores productivos mediante la articulación de currículos, formación docente y trayectorias educativas con los sectores estratégicos de tecnología, turismo, industria verde y servicios globales, fortaleciendo la competitividad territorial y el desarrollo sostenible.
- Instaurar la evaluación como un proceso permanente y orientado a la mejora continua, centrado en acompañar el aprendizaje y partiendo de un riguroso análisis del sistema de macro evaluación vigente y de los que se han aplicado en el pasado, así como de propuestas presentadas por entes y personas expertas, con el objetivo de identificar acciones de mejora y eliminar prácticas que han fomentado la exclusión.
PROYECTOS
CRUZADA NACIONAL POR LA LECTOESCRITURA Y EL APRENDIZAJE BÁSICO:
Impulsar una movilización nacional para remediar el rezago en aprendizajes básicos mediante la participación conjunta de familias, comunidades, universidades, sector privado y medios de comunicación, asegurando que en primaria los estudiantes logren competencias sólidas de lectura, escritura y aritmética; en secundaria se refuerce la comprensión lectora vinculada con el mundo digital; en formación docente se fortalezca la capacitación en metodologías de enseñanza; y en el entorno social se promuevan campañas de sensibilización y participación comunitaria.
FORTALECIMIENTO DE LA FUNCIÓN DOCENTE:
Trabajar conjuntamente con universidades y centros formadores para rediseñar la formación inicial y continua, reducir la carga burocrática, implementar acompañamiento pedagógico efectivo en el aula, fortalecer el prestigio social y profesional del magisterio, e implementar esquemas de incentivos y mejoras salariales como estímulo fundamental para la motivación y el desempeño docente.
FORTALECIMIENTO DEL INSTITUTO DE DESARROLLO PROFESIONAL (IDP):
Fortalecer el presupuesto del IDP para desarrollar una oferta formativa coherente y pertinente que responda a las necesidades de los funcionarios del MEP, unificando criterios y estándares de excelencia, respondiendo a los desafíos actuales de transformación digital, inclusión, ciudadanía global y sostenibilidad, fortaleciendo el liderazgo pedagógico y comunitario de directores y supervisores, optimizando la inversión pública en capacitación docente, y modernizando la gestión administrativa escolar mediante innovación tecnológica e inteligencia artificial para reducir la carga burocrática.
INTEGRACIÓN DE METODOLOGÍAS STEAM:
Incorporar desde edades tempranas el enfoque STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas) a lo largo de toda la trayectoria educativa mediante laboratorios móviles, clubes científicos y proyectos interdisciplinarios que fomenten innovación y creatividad.
UNIVERSALIZACIÓN DEL BILINGÜISMO:
Implementar un plan nacional articulado con el INA y las universidades desde preescolar, con prioridad en las regiones más rezagadas, capacitando y certificando internacionalmente al profesorado de inglés con apoyo de universidades públicas y privadas.
USO PEDAGÓGICO Y ÉTICO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
Introducir progresivamente la inteligencia artificial como apoyo para personalizar aprendizajes, detectar rezagos y fortalecer el rol docente, regulando su implementación de manera que complemente y nunca sustituya la labor pedagógica humana.
DESARROLLO DE CURRÍCULO CONTEXTUALIZADO Y PERTINENTE:
Actualizar los planes de estudio con metodologías participativas que integren pensamiento crítico, innovación, sostenibilidad y ciudadanía digital, vinculando los contenidos con la realidad nacional y global mediante problemas locales en matemáticas, experiencias culturales para el bilingüismo y formación ciudadana para el uso ético de la tecnología.
AMPLIACIÓN DE LA OFERTA DE COLEGIOS TÉCNICO PROFESIONALES:
Expandir la oferta, especialmente en regiones con mayor riesgo social para ofrecer mayores oportunidades de empleabilidad y emprendimiento, asegurando que la oferta curricular tenga pertinencia con la demanda de la respectiva región.
REINGENIERÍA PRESUPUESTARIA CON JUSTICIA EDUCATIVA:
Implementar una reingeniería que elimine duplicidades, optimice procesos y asegure que la inversión pública impacte de manera directa en estudiantes y docentes.
FORTALECIMIENTO DE LAS DIRECCIONES REGIONALES:
Fortalecer el rol de las direcciones regionales en la identificación y determinación de prioridades en infraestructura, conformación de Juntas Administrativas y de Educación, decisiones de recursos humanos mediante presentación de ternas para plazas temporales y definitivas, aplicando criterios de equidad territorial, transparencia y control ciudadano, promoviendo la digitalización total de procesos.
SISTEMA NACIONAL DE INFORMACIÓN E INTELIGENCIA EDUCATIVA:
Construir una plataforma unificada, confiable y pública para la toma de decisiones basadas en evidencia, con enfoque territorial y de equidad.
CARRERA PROFESIONAL DOCENTE Y EVALUACIÓN JUSTA:
Rediseñar los procesos de evaluación y desarrollo profesional, garantizando acompañamiento real, reconocimiento al mérito y crecimiento continuo del magisterio. Implementar sistemas de evaluación sobre el desempeño del sistema educativo en sus diferentes niveles, ciclos y modalidades, que incluya tanto a las personas docentes como a las directoras de centros educativos, con el fin impulsar la toma de decisiones oportunas en aras de la mejora continua de la educación y de los ambientes educativos
SISTEMA NACIONAL DE ACREDITACIÓN DE LA CALIDAD EDUCATIVA (SNACE):
Establecer un mecanismo participativo de evaluación institucional con criterios pedagógicos, éticos y territoriales, orientado a la mejora continua.
CULTURA INSTITUCIONAL RENOVADA:
Impulsar un cambio organizacional en el MEP y sus instancias basado en confianza, liderazgo ético, eficiencia administrativa y rendición de cuentas, que devuelva centralidad al aula, autoridad al docente y fomente el involucramiento de la familia y la comunidad.
REVISIÓN DEL MARCO JURÍDICO EDUCATIVO:
Revisar y actualizar el marco jurídico del sistema educativo para eliminar obsolescencias y fortalecer la función rectora del Consejo Superior de Educación, asegurando coherencia normativa y capacidad de liderazgo en la política educativa nacional.
ENTE AUTÓNOMO DE EVALUACIÓN EDUCATIVA:
Crear un ente técnico autónomo especializado en evaluación educativa que garantice independencia, rigor metodológico y uso de estándares internacionales en la medición de aprendizajes y calidad del sistema. Se impulsará la participación de actores especializados, particularmente universidades y centros de investigación, para diseñar instrumentos más pertinentes, confiables y ajustados a la diversidad de contextos. De esta manera, no solo se fortalecerá la calidad y la equidad en la evaluación nacional, sino que también se favorecerá un mejor desempeño en pruebas internacionales como PISA, asegurando que la educación costarricense responda a estándares globales sin perder su identidad y compromiso social.
INFRAESTRUCTURA ESCOLAR DIGNA:
Priorizar la inversión en infraestructura educativa con la meta de modernizar 500 centros educativos durante el período de gobierno para superar los déficits existentes con especial atención a zonas rurales, costeras, indígenas y urbanas vulnerables, garantizando espacios seguros, accesibles y adecuados, reduciendo brechas territoriales, fomentando la participación comunitaria y asegurando sostenibilidad mediante corresponsabilidad y transparencia, implementando estándares de accesibilidad universal. Se promoverá una reforma legal para que los fondos de pensiones inviertan en construcción de infraestructura educativa y se recurrirá a alianzas público-privadas con el mismo fin.
CURRÍCULO COMPLETO EN TODAS LAS ESCUELAS:
Reducir significativamente la mutilación horaria para que gradualmente la población estudiantil reciba la totalidad de las asignaturas del currículo nacional, sin excepciones por condición geográfica o socioeconómica.
ESTUDIAR SIN BARRERAS:
Integrar becas, comedores y transporte en un sistema unificado, eficiente y con enfoque territorial, evitando duplicidades y asegurando que ningún estudiante abandone la escuela por falta de apoyo.
EDUCACIÓN ESPECIAL ESTRUCTURAL:
Transitar de un modelo periférico a uno estructural con recursos suficientes, personal especializado y apoyos inclusivos que garanticen la plena participación de las personas con discapacidad.
ESCUELAS QUE CUIDAN:
Incorporar la salud mental y el bienestar estudiantil como parte sustantiva del derecho a la educación, con programas de acompañamiento psicológico, promoción de la convivencia y cultura de paz.
EDUCACIÓN NOCTURNA Y FLEXIBLE RENOVADA:
Ofrecer segundas oportunidades para jóvenes y adultos mediante planes de estudio pertinentes, horarios flexibles, modalidades híbridas y apoyos integrales que faciliten la conclusión de estudios.
EQUIDAD TERRITORIAL:
Establecer mecanismos de inversión diferenciada y priorización en zonas históricamente rezagadas, garantizando justicia educativa en el acceso y la permanencia escolar.
CURRÍCULOS ADAPTATIVOS Y APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS:
Formar estudiantes con trayectorias educativas flexibles y pertinentes que desarrollen competencias para resolver problemas reales, trabajar en equipo y adaptarse a cambios rápidos en la sociedad y el mercado laboral.
TECNOLOGÍAS INMERSIVAS Y EMERGENTES:
Integrar progresivamente inteligencia artificial, realidad virtual y plataformas digitales interactivas como herramientas pedagógicas, asegurando un uso ético y equitativo que personalice el aprendizaje y reduzca brechas.
EDUCACIÓN TÉCNICA Y DUAL ARTICULADA A SECTORES ESTRATÉGICOS:
Impulsar las carreras técnicas, profesionales y duales directamente vinculadas con tecnología, turismo, industria verde y servicios globales, reforzando la empleabilidad, el emprendimiento juvenil y la competitividad territorial.
EDUCACIÓN AMBIENTAL Y CULTURA DEL CUIDO:
Incorporar la sostenibilidad ecológica, la economía circular y las energías limpias en todos los niveles educativos, formando ciudadanos con conciencia ambiental preparados para liderar la transición hacia una economía verde.
CONECTIVIDAD Y EQUIDAD DIGITAL:
Garantizar conectividad en la mayor cantidad posible de centros educativos públicos del país y entrega progresiva de dispositivos tecnológicos a estudiantes y docentes bajo el modelo 1:1, con prioridad en zonas rurales y vulnerables.
TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN:
Fortalecer las carreras técnicas en ciencias, datos e ingeniería en los centros de educación secundaria para desarrollar competencias necesarias para la inserción de los jóvenes en la industria 4.0 y en los servicios digitales globales.
TURISMO Y CULTURA:
Universalizar el bilingüismo desde la infancia con prioridad en regiones turísticas, fortaleciendo la formación en hospitalidad, gestión cultural y sostenibilidad para ampliar la empleabilidad juvenil y potenciar el turismo sostenible.
INDUSTRIA VERDE:
Integrar educación ambiental, economía circular y energías limpias en los planes de estudio, desarrollando itinerarios formativos para empleos vinculados a agroindustria sostenible, transición energética e innovación climática.
SERVICIOS GLOBALES:
Articular los currículos con competencias en inglés, habilidades digitales y socioemocionales, preparando a los egresados para el comercio internacional, la logística, las finanzas y los servicios empresariales basados en conocimiento.
ALIANZAS TERRITORIALES PARA LA EMPLEABILIDAD:
Establecer vínculos entre las Direcciones Regionales del MEP, cámaras empresariales, gobiernos locales y universidades para adaptar la oferta educativa a las vocaciones productivas y estratégicas de cada región.
