ANTECEDENTES
Costa Rica posee una riqueza cultural diversa y viva, pero enfrenta desarticulación institucional, debilitamiento presupuestario y falta de visión estratégica. La cultura debe asumirse como derecho humano y eje transversal de políticas sociales y económicas para prevenir violencia, fortalecer la convivencia democrática y dinamizar la economía creativa en todo el territorio.
La coordinación operativa será responsabilidad de los gobiernos locales, reconociendo su cercanía con las comunidades y su capacidad de respuesta territorial. Esta coordinación se desarrollará mediante articulación funcional con el Ministerio de Educación Pública (MEP), Ministerio de Salud (MS), Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (CONAPDIS), Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), con el fin de integrar la cultura en las políticas sociales, los mecanismos de financiamiento y los circuitos territoriales de intervención.
Para fortalecer la participación ciudadana y asegurar pertinencia territorial, se instalarán mesas territoriales de cultura viva en las siete regiones de planificación del país. Estas mesas contarán con la participación activa de comunidades, sector creativo, pueblos indígenas y academia, y estarán directamente vinculadas a los proyectos y circuitos culturales propuestos, convirtiéndose en espacios de diálogo, construcción colectiva y seguimiento de las acciones culturales en cada territorio.
OBJETIVO GENERAL
Reconstruir y democratizar el ecosistema cultural como motor de desarrollo humano, social y económico, con enfoque de derechos, inclusión, equidad territorial, diversidad, sostenibilidad y participación ciudadana; transversalizar la cultura en las políticas sociales (educación, salud, bienestar, seguridad y vivienda) para fortalecer la convivencia pacífica.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Garantizar acceso equitativo a bienes y servicios culturales en todo el territorio, priorizando poblaciones en condición de vulnerabilidad.
- Fortalecer al sector artístico-creativo como sector productivo mediante formalización, capacitación, financiamiento y encadenamientos.
- Transversalizar la cultura en las políticas sociales para prevenir violencia y promover cultura de paz, con acuerdos interinstitucionales efectivos.
- Preservar y revitalizar el patrimonio cultural tangible e intangible, incorporando memoria viva y cultura digital.
- Integrar plenamente a los pueblos indígenas al diseño y ejecución de la política cultural, con enfoque de justicia cultural y equidad territorial.
PROYECTOS
PLAN NACIONAL DE RECUPERACIÓN CULTURAL:
Actualizar la política nacional y articular al MCJ, gobiernos locales, organizaciones comunitarias y sector privado para reactivar programas culturales en todo el territorio.
RED NACIONAL DE CULTURA VIVA Y ECONOMÍA CREATIVA:
Tejer redes territoriales de espacios culturales –casas de la cultura, talleres y proyectos autogestionados– y coordinar con el Sistema Nacional de Educación Musical (SINEM), bibliotecas, museos y bandas municipales para dinamizar la oferta.
FORMALIZACIÓN Y DESARROLLO DEL SECTOR ARTÍSTICO-CREATIVO:
Implementar un programa de formalización para artistas, gestores y empresas culturales; capacitación, crédito y exportación cultural, e integraremos al sector al SBD.
CULTURA CIRCULAR:
Establecer circuitos nacionales de presentaciones y residencias (danza, teatro, música, cine y artes visuales); impulsar diseño, ilustración, moda local y nuevas narrativas; y apoyar ferias y festivales.
CULTURA Y TERRITORIO INDÍGENA:
Crear una red de promotores culturales indígenas; destinar un fondo exclusivo con criterios de equidad territorial; fortalecer la revitalización lingüística; y lanzar un museo virtual y un festival anual.
PROGRAMA NACIONAL DE PATRIMONIO Y MEMORIA VIVA:
Proteger el patrimonio arquitectónico, arqueológico e inmaterial; activar archivos comunitarios, oralidad y oficios; e integrar juventudes y cultura digital en los procesos de memoria.
CULTURA COMO POLÍTICA DE PAZ TRANSVERSAL:
Integrar acciones culturales con seguridad, salud mental, educación y desarrollo humano; llevar arte a centros educativos y espacios públicos; y firmar convenios para intervenir en barrios, costas, fronteras y territorios excluidos.
CONVENIOS INTERMINISTERIALES PARA TRANSVERSALIZACIÓN CULTURAL:
Suscribir acuerdos con ministerios e instituciones (niñez, adolescencia, juventud, personas adultas mayores y con discapacidad) para incorporar acciones culturales de convivencia y erradicación de violencia.
ACCIONES CULTURALES POR POBLACIÓN PRIORITARIA:
Desplegar talleres, cursos, seminarios y conversatorios replicables en instituciones públicas, dirigidos a mujeres en condición de violencia, personas mayores, personas con discapacidad, niñez, adolescencias y juventudes.
ACCIONES MULTICULTURALES Y PLURICULTURALES:
Realizar intervenciones artísticas que promuevan inclusión de género, diversidad, nacionalidades, pueblos originarios y ruralidades.
