ANTECEDENTES
Costa Rica enfrenta un acelerado proceso de envejecimiento poblacional que representa uno de los mayores desafíos demográficos, fiscales y sociales del país. Según proyecciones del INEC, la población mayor de 65 años aumentará del 11,2% en 2024 a cerca del 25% en 2050. Para el año 2040, la cantidad de adultos mayores igualará a la cantidad de personas menores de 15 años, mientras que la población menor de 15 años decrecerá de 1.123.686 personas en 2012 a 956.183 en 2050.
La Contraloría General de la República, en su informe “Retos para una Costa Rica que Envejece” (2019), advierte sobre el significativo impacto fiscal del cambio demográfico. Solo por efecto del envejecimiento poblacional, se proyectaun aumento sostenido del gasto público en salud y pensiones como porcentaje del PIB. A pesar de que Costa Rica mantiene una alta esperanza de vida (80,8 años en 2023), la calidad de vida de la mayoría de los adultos mayores está en entredicho. Según cifras oficiales del INEC, la proporción de adultos mayores en condición de pobreza es mayor que la de la población total. Más de 215.000 personas adultas mayores viven sin ningún tipo de pensión. Alrededor del 22% de la población adulta mayor tiene alguna discapacidad, siendo la ceguera la más frecuente. Las enfermedades cardiovasculares son la causa más importante de muerte, seguidas por enfermedades respiratorias crónicas y cáncer. La agresión, el abandono y la negligencia hacia este grupo poblacional han venido en aumento, siendo el abandono ya tipificado como delito penal.
OBJETIVO GENERAL
Garantizar una vejez digna para todas las personas adultas mayores mediante la implementación de un programa integral que ofrezca oportunidades de empleo, salud, educación, deporte, recreación y cultura, involucrando a toda la sociedad en un cambio cultural que reconozca y valore sus capacidades, asegure la protección de sus derechos y promueva su participación activa, preparando al país para enfrentar el desafío demográfico y consolidando a Costa Rica como referente regional en envejecimiento digno.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Promover un cambio cultural mediante programas educativos con enfoque en derechos humanos que fomenten el respeto, la protección y la no discriminación hacia las personas mayores, rechazando la visión de la vejez como enfermedad y combatiendo estereotipos.
- Fortalecer el marco institucional y legal para la protección de las personas adultas mayores, reformando el Código Penal y el Código de Familia para protegerlas del despojo de bienes, y fortaleciendo instituciones como el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM), la CCSS y los EBAIS.
- Ampliar la cobertura y calidad de servicios de salud para personas adultas mayores, fortaleciendo la atención primaria en EBAIS y los servicios especializados de geriatría y gerontología.
- Garantizar oportunidades de empleo y capacitación continua para personas adultas mayores, promoviendo su participación en actividades productivas, emprendimientos digitales y trabajo remoto que generen ingresos y dignidad.
- Promover la participación activa en educación, cultura, deporte y recreación mediante programas accesibles que fortalezcan el bienestar físico, mental y emocional de las personas adultas mayores.
- Fortalecer las redes de apoyo comunitario mediante la capacitación de asociaciones de desarrollo comunal para la prevención y detección temprana de necesidades, discapacidades y abusos, con canales de denuncia efectivos.
- Asegurar financiamiento sostenible para programas dirigidos a personas adultas mayores mediante las fuentes establecidas en las Leyes 7.972 y 8.783, y la adecuada distribución de recursos de la Junta de Protección Social.
- Promover infraestructura y servicios amigables con personas adultas mayores en transporte, espacios públicos, vivienda y tecnología, siguiendo el modelo de comunidades amigables adoptado por países europeos.
PROYECTOS
PROGRAMAS EDUCATIVOS CON ENFOQUE EN DERECHOS HUMANOS:
Implementar programas educativos en alianza con el MEP, empresas privadas, universidades e instituciones internacionales que fomenten el respeto, la protección y la no discriminación hacia las personas mayores desde la formación de las generaciones más jóvenes. Desarrollar campañas de sensibilización que rechacen la visión de la vejez como enfermedad y combatan estereotipos negativos, promoviendo una actitud positiva hacia la vejez y un trato digno y respetuoso.
REFORMA DEL CÓDIGO PENAL Y CÓDIGO DE FAMILIA PARA PROTECCIÓN PATRIMONIAL:
Reformar el Código Penal y el Código de Familia para proteger a las personas adultas mayores del despojo de bienes, creando un nuevo delito específico que sancione con prisión a quienes, abusando de la confianza o vulnerabilidad de una persona mayor, la induzcan a disponer de su patrimonio en perjuicio propio. Establecer agravantes cuando el delito sea cometido por familiares o cuidadores, permitir medidas cautelares para prevenir actos de disposición forzada, y habilitar la obligación de reporte por parte de notarios, bancos y cuidadores ante sospechas de abuso patrimonial.
FORTALECIMIENTO DE CONAPAM:
Fortalecer a CONAPAM, respaldado legalmente por la reforma de la Ley N°7.935 que actualizó sus competencias e incorpora el símbolo “65+”, asegurando recursos suficientes mediante las Leyes 7.972 (Creación de Cargas Tributarias sobre Licores, Cervezas y Cigarrillos) y 8.783 (Reforma a la Ley de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares – FODESAF) para que cumpla efectivamente su rol rector en materia de envejecimiento y vejez.
EVALUACIÓN PERIÓDICA DE POLÍTICAS:
Implementar evaluaciones periódicas de la Política Nacional de Envejecimiento y Vejez (2026-2036) con datos provenientes del INEC y la ENAHO, con participación del Foro Nacional de Personas Adultas Mayores, la Defensoría de los Habitantes y el Programa Estado de la Nación para evaluar el trabajo realizado, identificar puntos de mejora y garantizar el cumplimiento de derechos y acceso a recursos.
FORTALECIMIENTO DE EBAIS PARA ATENCIÓN DE ADULTOS MAYORES:
Fortalecer los EBAIS, ampliando su cobertura, capacidad y personal, para responder eficazmente a la creciente demanda en salud física y mental de esta población. Dar énfasis y maximizar los servicios de salud para personas adultas mayores en los EBAIS para evitar la saturación de los servicios hospitalarios, considerando que la consulta externa de adultos mayores representó el 21% del total en 2022.
FORTALECIMIENTO DEL HOSPITAL NACIONAL DE GERIATRÍA Y SERVICIOS ESPECIALIZADOS:
Garantizar recursos adecuados para el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Raúl Blanco Cervantes y expandir los servicios especializados de geriatría en hospitales regionales para atender las necesidades específicas de salud de las personas adultas mayores, incluyendo prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares, respiratorias crónicas, cáncer y discapacidades.
FORTALECIMIENTO DE ASOCIACIONES DE DESARROLLO COMUNAL:
Las asociaciones de desarrollo comunal recibirán fondos asegurados por ley y serán capacitadas para liderar prevención y detección temprana de discapacidades, necesidades y abusos. Garantizar la dirección de fondos por parte de las leyes de financiamiento al CONAPAM y los dirigidos por la JPS, capacitando a las asociaciones para que cumplan efectivamente su rol.
CANALES DE DENUNCIA EFECTIVOS:
Habilitar canales de denuncia con respaldo de la Defensoría de los Habitantes y los municipios para identificar situaciones de abuso y abandono hacia personas adultas mayores en las comunidades, facilitando la comunicación y mejorando la eficiencia del reporte e identificación de estos casos.
PROGRAMA DE COMUNIDADES AMIGABLES CON ADULTOS MAYORES:
Aspirar a que todos los cantones del país sigan el modelo que en 2011 firmaron países europeos, particularmente Irlanda, de ser comunidades amigables con adultos mayores. Impulsar mejoras en los servicios de salud, transporte y recreación. Desarrollar una infraestructura urbana adaptada a los mayores, con parques, aceras y edificios accesibles. Promover una cultura de respeto y el cuidado de estas personas, luchando contra el estigma de la vejez.
